QUÉ VER EN CARMONA UN FIN DE SEMANA

QUÉ VER EN CARMONA UN FIN DE SEMANA

Carmona es un pueblo de Sevilla situado a 25 kilómetros de la capital, con un gran legado cultural e histórico que sorprenderá a cualquier viajero. Su posición en altura desde la que se domina toda la campiña sevillana, su ubicación en medio de vías de comunicación entre Sevilla, Córdoba, e incluso, Cádiz, así como sus canteras o la facilidad para el cultivo, ha hecho que Carmona haya estado habitada desde el Neolítico, siendo junto con Cádiz una de las ciudades más antiguas de Europa. Esta situación estratégica ha dejado un gran legado histórico y cultural en la localidad, por lo que su visita no os defraudará. Aquí os dejamos qué ver en Carmona en un fin de semana, los monumentos que más nos gustaron y que consideramos imprescindibles:

EL ALCÁZAR DE LA PUERTA DE SEVILLA.

Esta puerta que forma parte de la antigua fortificación amurallada de la ciudad, es quizás la construcción que mejor refleja la herencia histórica de Carmona. En ella se encuentran restos de murallas desde Tartessos hasta su culminación total realizada por los árabes. También en ella se refleja el paso de Cartagineses, que fueron los que llamaron al lugar como “Karmo” y de ahí su evolución hasta el nombre actual. Karmo vendría a significar “Ciudad amurallada”. También quedan restos de romanos, que reforzaron el amurallado de la ciudad.

Puerta de Sevilla.
Puerta de Sevilla.

Como su nombre indica, esta puerta está orientada dirección a Sevilla y cuenta con una doble muralla que dificultaba cualquier invasión a la localidad. Destaca sobre todo por su torre del homenaje (a la que no se puede acceder), al lado opuesto de la Torre del Oro , así como por su arco de herradura de tiempos de los almohades, quienes también añadieron elementos defensivos como barbacanas, saeteras y almenas.

En su parte más alta hay unas preciosas vistas, sobre todo a la Iglesia de San Pedro, cuya torre del campanario nos recuerda a la Giralda de Sevilla, incluso contando con una veleta denominada la Giraldilla.

También este Alcázar ubicó un importante aljibe, así como un templo de época romana. Cuenta con varias salas, utilizadas en su momento como cárcel, encontrándose en una de ellas una pequeña exposición arqueológica, siendo lo más importante el estandarte de la ciudad formado por una estrella Tartésica.

En este recinto también se encuentra la oficina de Turismo, la cual ofrece VISITAS GUIADAS GRATUITAS, donde sólo se abona el precio de las entradas a los recintos. En el caso de Alcázar son 4 euros la entrada. Para reservar llamar al 954190955.

LA IGLESIA DE SANTA MARÍA.

Es considerada para muchos como la Catedral de Carmona. Y no les falta razón, y por eso es un must en cosas que ver en Carmona en un fin de semana, ya que hasta en Semana Santa las procesiones de la localidad realizan su estación de penitencia hasta este Templo. Su estilo es de un tardiogótico andaluz, donde se destacan sus bóvedas estrelladas de gran belleza, así como su retablo de estilo plateresco, que imita a una Biblia abierta. En su construcción también participó Diego de Riaño, arquitecto del Ayuntamiento de Sevilla.

Detalle de las bóvedas de Santa María
Detalle de las bóvedas de Santa María

En esta Iglesia se conservan distintas tallas de gran valor así como la Virgen de Gracia, patrona de la localidad y que es una imagen románica, un estilo poco presente en Andalucía. Sus vidrieras azules también destacan, así como su coro central, el retablo colosal junto a la puerta de San Cristóbal y al lado de una de sus puertas laterales se conserva un pequeño patio con naranjos de estilo árabe. Este lugar nos recuerda que esta iglesia está situada sobre una antigua mezquita. Pero a la vez esta mezquita se construyó sobre un templo cristiano visigodo, del cual se aprovecharon columnas. En una de ellas aún podemos observar un calendario litúrgico de época visigoda.

Desde el exterior podemos ver sus arbotantes, su rosetón y campanario que le dan la belleza de una catedral gótica. También en el exterior cuenta con una pequeña puerta, hoy en día tapiada, que daba directamente a una capilla con pila bautismal, para años atrás evitar que entrara en la iglesia personas que no estuvieran bautizadas.

MUSEO DE CARMONA.

Nosotros no somos mucho de museos, pero este nos ha gustado (y es por ello que lo incluimos en qué ver en Carmona un fin de semana) en particular por dos cuestiones.

Aparte de que está emplazado en una antigua Casa Señorial, de la familia de los Quintanas, el museo alberga una colección de piezas de las civilizaciones que han pasado por Carmona. Destacamos las ánforas de tiempos de Tartessos, sobre todo una de ellas que refleja un “grifo”, es decir, un ser mitológico de cabeza de pájaro, cuerpo de ciervo y cola de caballo, que muestra la influencia oriental de los fenicios sobre la cultura tartésica.

Ánfora con grifos en el Museo.
Ánfora con grifos en el Museo.

También se conservan ánforas con motivos naturales como la flor de loto, que nos recuerda al Antiguo Egipto. Hay que recordar que de la cultura tartésica quedan pocos recuerdos y restos arqueológicos, por lo que estas obras son únicas y cobran gran valor. Además sigue siendo una civilización cuyo origen, su gran desarrollo y su final es una incógnita para la Historia debido a la escasez de datos. Para darle un poco más de misterio a la cosa, diremos que hay cierta leyenda que relaciona a esta civilización como la legendaria Atlántida.

Y la otra curiosidad del museo que más nos gustó, es que se conserva la única escultura romana del dios marino Nereo. Existen muchas representaciones de este dios en cerámica, pero no en escultura.

Escultura de Nereo
Escultura de Nereo

La entrada al Museo son 2,50 euros y gratis para jubilados y estudiantes.

LA PUERTA DE CÓRDOBA.

Y si al oeste teníamos la Puerta de Sevilla, al este se sitúa la Puerta de Córdoba. En este ocasión esta entrada a la ciudad está situada en una vaguada entre dos alturas que se aprovechaban como muralla natural. Pero en realidad su construcción se realiza más por motivos propagandísticos que por funciones defensivas por parte del Imperio Romano. Fue construida en el siglo I D.C y respondía a la construcción clásica de Arco del Triunfo.

La puerta cuenta con un arco central y esta flanqueada por dos torres, una de ellas original y la otra reconstruida tras el terremoto de Lisboa de 1755, y que afectó bastante a Carmona. De hecho originalmente contaba con otro cuerpo superior que no ha llegado hasta nuestros días, lo cual le tuvo que dar una mayor apariencia de majestuosidad.

Puerta de Córdoba.
Puerta de Córdoba.

La Puerta tenía tres arcos, los cuales fueron tapados para controlar mejor el acceso a la ciudad. Al contrario de lo que pasaron con otras puertas en Carmona, esta permaneció vigente en uso hasta tiempos de los Reyes Católicos, utilizándola como aduana.

Junto a la Puerta de Cordoba (pasando el arco a la izquierda si subes en dirección al interior de la localidad), se encuentra la entrada al monumento y desde donde también se organizan visitas turísticas gratuitas. En estas visitas se trata la historia de esta Puerta y de Alcazar del Rey Pedro (precio total 4 euros, ya que se pagan las entradas a los monumentos. También se reserva en la Oficina de Turismo).

Curiosamente, en el interior del monumento se encuentra un centro de interpretación de los girasoles, ya que Carmona es un lugar de referencia por este cultivo para los turistas japoneses. Os contamos, en el año 2000 la marca Toyota realizó un anuncio de un vehículo entre los cultivos de girasoles de Carmona, y este anuncio tuvo mucho impacto en la sociedad japonesa, que considera al girasol una planta con carácter místico y religioso, pero en Japón no existen las extensiones de girasoles que existen en Sevilla. Desde entonces Carmona es visitada por miles de japoneses para recorrer en primavera sus campos.

EL ALCÁZAR DEL REY PEDRO.

Conocido por muchos como Pedro “El Cruel” o “El Justiciero”, depende los bandos, este Rey se instauró en Carmona un Palacio-Alcázar como residencia (para la ciudad de Carmona fue “El Justiciero”).

El Alcázar está situado en la parte más alta de Carmona, y hoy por hoy está medio derruido pero destaca por sus vistas así como por su puerta por donde se accede, la antigua Puerta de Marchena la cual tiene mucho valor. Esta antigua fortaleza ha sido prácticamente saqueada, utilizada como viviendas, plaza de toros o campo de fútbol.

Vistas de Carmona desde el Alcázar
Vistas de Carmona desde el Alcázar

El Alcázar en su momento tuvo que ser una maravilla, ya que Don Pedro mandó a construir instalaciones similares como las del Alcázar de Sevilla (reproduciendo el Patio de las Doncellas en estilo Mudéjar, imitación del sevillano). Como dato curioso hay que mencionar que Don Pedro mantuvo cordialidad con el Reino Musulmán de Granada la mayor parte de su reinado, el cual le mandó artistas para la construcción de algunas estancias.

Detalle de una de las puertas.
Detalle de una de las puertas.
DÓNDE COMER/ TOMAR ALGO.

Que no todo va a ser qué ver en Carmona. Ya llegados a este punto se tiene que apetecer o una cerveza o un café, por lo que un sitio idóneo para tomarlo es el Parador de Carmona, junto al Alcázar.

Vistas desde el Parador.
Vistas desde el Parador.

El Parador es de reciente construcción (fue inagurado en 1976), pero está inspirado en estilo Mudéjar y cuenta con bastante encanto. Su aparcamiento era la plaza de armas del Alcázar, por lo que su entrada está amurallada, y se realiza por la mencionada Puerta de Marchena.

Este establecimiento destaca por su patio, decoración y, ante todo, por sus increíbles vistas sobre la campiña de Sevilla Su visita es MUY RECOMENDABLE.

Hay que recordar que los Paradores también son alojamientos y que de vez en cuando sacan promociones que hay que aprovechar, por ejemplo para funcionarios.

El bar San Fernando en la Plaza del mismo nombre es un acierto seguro. Cerveza bien echada y un tapeo variado y contundente a muy buen precio. Con terraza, para disfrutar al mediodía del sol primaveral. Espectacular.

Su ubicación también ayuda, ya que la plaza es la principal de la localidad y hay varias casas señoriales de gran belleza (destaca una con azulejos y arcos de estilo mudéjar).

Detalle de casa en la Plaza de San Fernando.
Detalle de casa en la Plaza de San Fernando.

Para el postre, la heladería Los Valencianos, otro acierto seguro.

La Plazuela, en la parte alta del municipio, también nos gustó bastante. Una carta menos extensa pero productos frescos de gran calidad. Su salmorejo o las puntas de solomillo fueron espectaculares. Y también cuenta con mesas en la terraza exterior.

Para tomar un café/copa el bar Puerta de Sevilla cuenta con las mejores vistas del pueblo, donde casi puedes tocar con la mano la muralla del Alcázar de Puerta de Sevilla. Y enlazamos este bar con….

Puerta de Sevilla.
Puerta de Sevilla.
PUNTOS FOTOGRAFIABLES DE CARMONA.

Como ya os decíamos, las fotografías desde el bar Puerta de Sevilla son el sueño de un Instagramer, con buena luz y mejores vistas.

Pero os dejamos también un punto muy fotogénico de la ciudad, que lo puso de moda Alejandro Sanz cuando visitó hace unos años Carmona y subió la foto a redes sociales, y es la calle Sol.

Calle Sol.
Calle Sol.

Y por último, en el Convento de Santa Clara hay un rincón repleto de azulejos mudéjares de gran belleza y que nos piden a gritos fotos.

Detalle convento
Interior Convento de Santa Clara.
DÓNDE ALOJARSE

Como ya os nombramos, el parador puede ser una opción muy top, pero en esta ocasión nos alojamos en el Hotel Alcázar de la Reina y nos encantó. Hotel muy cuidado con dos patios preciosos, personal servicial y amable, y un desayuno de lo mejor que hemos probado. Cuenta con piscina y con aparcamiento de pago. Fuimos en Semana Santa y cada detalle estaba cuidado e inspirado en la época de la visita. También cuenta con restaurante que probamos, pero creemos que el pueblo cuenta con mejores opciones gastronómicas.

Patio del alojamiento.
Patio del alojamiento.
Y UNAS ÚLTIMAS RECOMENDACIONES DE QUÉ VER EN CARMONA…

El Convento de Santa Clara y su precioso patio con el rincón de azulejos de gran belleza y anteriormente nombrado. Además de probar su torta inglesa, un pastel original de Carmona que consiste en una base de bizcocho, cabello de ángel y hojaldre (las hay de más sabores pero la original y la que venden en el convento es esta). La entrada al Convento son 2 euros.

Torta inglesa rellena de chocolate.
Torta inglesa rellena de chocolate.

Pasear por sus calles y su Plaza de Abastos, de inspiración castellana. Sin olvidar la calle Sol y Siete Revueltas.

Si sois de los que os gusta la historia de Roma hay un importante yacimiento, donde se conservan restos de una antigua necrópolis y de un anfiteatro romano, en este caso su uso era de instrucción militar.

La Parroquia de San Bartolomé también nos gustó mucho, así como la fachada de su biblioteca pública (está justo al lado).

Y si os gusta andar por la naturaleza, no debéis olvidar visitar la Cueva de la Batida, antigua cantera con unas vistas muy chulas. Se puede entrar en varias cuevas, pero cuidado con los murciélagos.

Cueva de la Batida
Cueva de la Batida

Y así concluimos con el post. Esperamos que os animeis a conocer lugares que tenemos muy cerca o que dejamos a un lado cuando vamos de ruta, pero que guardan grandes encantos y sorpresas. Ahora que hemos apartado los grandes viajes, el espíritu viajero y las ganas de conocer no deben decaer, y siempre hay lugares que nos sorprenderán. Carmona es uno de ellos que no se puede perder nunca la ocasión de visitar. Y como su escudo y su lema refleja“es un Lucero en el Camino”.

Además de qué ver en Carmona, os dejamos el link con más planes en Andalucia AQUÍ

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